Incrementan mujeres trabajadoras pero persiste la brecha de
desocupación
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A pesar de que las mujeres lideran el crecimiento del empleo en los servicios y la industria, la tasa de desempleo y la falta de flexibilidad en el sector formal continúan impulsando a miles hacia la informalidad.
En la actualidad, la mayoría de las mujeres ya se encuentran activas o en intención de incursionar en el mercado laboral a pesar de que siguen existiendo diferentes retos a los que se tienen que enfrentar para conseguirlo.
De acuerdo con un boletín de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS) la participación económica de las mujeres en México alcanzó un máximo de 41% en 2025, un aumento de 2.2 puntos porcentuales respecto de 2020, mientras su participación dentro de la población ocupada pasó de 37.6% a 39.3%, de acuerdo con la Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Asimismo, los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) de agosto 2026 arrojaron que la población ocupada alcanzó 60.7 millones de personas (97 % de la Población Económicamente Activa). Según sexo, la ocupación de mujeres fue de 25 millones y la de hombres, de 35.7 millones: un ascenso anual en ellas de 748,000 y en ellos, de 447,000.
Sin embargo, con base en los datos de la ENOE, la población desocupada (población que no trabajó siquiera una hora durante la semana, pero manifestó su disposición para hacerlo y realizó alguna actividad para obtener empleo) fue de 1.9 millones de personas.
En las mujeres, esta medida fue de 3.1% y en los hombres, de 2.9%; lo cual demostró que aunque el porcentaje de las mujeres trabajadoras ha incrementado, aún sigue por debajo de los hombres que se encuentran activos en el mercado laboral.
La STPS informó que los servicios concentran la mayor proporción de las mujeres ocupadas, con 44.2% en 2025, frente a 43.7% en 2020. También aumentó la participación del empleo en construcción, de 7.8% a 8.1%, así como en comercio, de 19.4% a 19.5%, y en minería, industrias manufactureras, electricidad y agua, de 16.3% a 16.4%. En contraste, la agricultura, ganadería, aprovechamiento forestal, pesca y caza pasó de 10.7% a 10.0%.
Respecto de las horas trabajadas, 52.5% de la población ocupada trabajó entre 40 y 48 horas semanales en 2025, frente a 46.0% en 2020. Al mismo tiempo, el sector que trabajó 49 horas o más disminuyó de 27.1% a 22.2%; dentro de este grupo, quienes trabajaron más de 56 horas pasaron de 16.4% a 12.7%.
Por otro lado, a nivel general, la población ocupada se distribuyó de la siguiente manera en agosto de 2026:
Según la STPS, la proporción de población asalariada con alguna prestación aumentó de 65.0% en 2020 a 66.8% en 2025, mientras que la población sin prestaciones disminuyó de 34.9% a 33.2%.
Entre las prestaciones específicas, el aguinaldo pasó de 61.6% a 64.0%; las vacaciones con goce de sueldo, de 55.5% a 58.5%; el servicio médico, de 54.3% a 55.9%; AFORE o SAR, de 50.0% a 52.0%; crédito para vivienda, de 47.5% a 49.5%; y reparto de utilidades, de 38.7% a 42.5%.
No obstante, en agosto de 2026 la población ocupada en la informalidad laboral fue de 33.4 millones de personas, lo que representó un incremento del .2% respecto al año anterior, además, la población que trabaja en la informalidad es más de la mitad de la población económicamente activa.
La informalidad sigue ganando terreno frente a los empleos formales debido a la falta de flexibilidad, dinero inmediato y prestaciones en general; para las mujeres se vuelve aún más imprescindible recibir este tipo de beneficios porque la mayoría tienen otras obligaciones y/o actividades a su cargo, como la limpieza del hogar, el cuidado de hijos o familiares.