IA en servicios legales redefine la estrategia del
cumplimiento empresarial
Créditos de la imágen: Foto de Leonardo Aparicio
El uso de inteligencia artificial en áreas legales avanza más rápido de lo esperado, lo que obliga a replantear la gestión de riesgos, datos y decisiones dentro de las organizaciones
La inteligencia artificial se consolidó como parte de la infraestructura operativa de las empresas, incluyendo las áreas legales, donde ya no solo automatiza tareas, sino que influye directamente en la generación de análisis y decisiones.
De acuerdo con lo expuesto en el AI Governance & Cybersecurity Summit Latin America 2026, alrededor del 90% de las organizaciones ya utiliza inteligencia artificial en al menos una función de negocio, mientras que cerca del 80% emplea herramientas de IA generativa. No obstante, este crecimiento es más rápido que la implementación de mecanismos de gobernanza, lo que genera un desbalance entre uso y control.
En este contexto, la firma Hogan Lovells anunció el despliegue en América Latina de su plataforma de tecnología legal ELTEMATE, con operaciones en México, como parte de una estrategia para desarrollar soluciones jurídicas basadas en inteligencia artificial adaptadas a marcos regulatorios locales.
El principal cambio en el uso de inteligencia artificial es su transición de herramienta a infraestructura. Actualmente, la IA interviene en funciones clave como cumplimiento normativo, análisis de riesgos, desarrollo de productos y operaciones legales, lo que amplía su impacto dentro de las organizaciones.
Sin embargo, este avance no fue acompañado por un rediseño integral de procesos ni por controles efectivos. En la práctica, las empresas presentan escenarios de uso fragmentado de herramientas, duplicidad de soluciones tecnológicas y esquemas de gobernanza que no se traducen en una supervisión real.
Durante el evento, se destacó que la inteligencia artificial no solo automatiza tareas, sino que participa en el razonamiento, al priorizar información, generar conclusiones y sugerir decisiones. Esto implica que las organizaciones deben garantizar que las decisiones influenciadas por IA puedan explicarse y defenderse posteriormente.
Sebastian Lach, socio de Hogan Lovells y co-CEO de la plataforma tecnológica, señaló que el cambio reciente en el sector fue la aparición de modelos capaces de ejecutar tareas complejas con mínima intervención humana…
“hoy podemos pedir un resultado completo, como un reporte de due diligence, sin tener que definir cada paso del proceso”. No obstante, advirtió que estos sistemas solo funcionan adecuadamente cuando operan con datos de alta calidad y bajo supervisión experta", señaló.

Uno de los principales retos para el uso de inteligencia artificial en servicios legales es la calidad de la información. Al depender en gran medida de datos disponibles en internet, los sistemas pueden generar respuestas incorrectas conocidas como “alucinaciones” aun cuando estas resulten plausibles.
Para mitigar este riesgo, el modelo que impulsa Hogan Lovells a través de ELTEMATE se basa en el uso de datos jurídicos validados, plantillas legales especializadas y entornos controlados donde la información no se expone a terceros. De acuerdo con lo expuesto, esto permite reducir errores y mejorar la confiabilidad en procesos como cumplimiento, análisis regulatorio y revisión contractual.
Además, el contexto normativo representa un factor crítico. Una misma herramienta puede arrojar resultados distintos dependiendo del país en el que se utilice, debido a diferencias en legislación, criterios judiciales y obligaciones regulatorias.
En este sentido, Guillermo Larrea, responsable de la operación en América Latina, explicó que la decisión de establecer operaciones en México responde a la necesidad de desarrollar soluciones con base en el marco jurídico local: “si queremos construir herramientas útiles, necesitamos estar donde están nuestros clientes y donde se aplica el derecho”.
A nivel global, el entorno también añade presión. Datos presentados en el evento indican que 83% de las organizaciones considera estratégica la localización de datos e infraestructura, mientras que 66% muestra preocupación por la dependencia de proveedores extranjeros de inteligencia artificial, lo que refuerza la necesidad de desarrollar capacidades locales.
La instalación de operaciones en México forma parte de una estrategia que busca no solo comercializar soluciones, sino desarrollar tecnología local. La firma indicó que el país ofrece condiciones relevantes como talento especializado, un mercado dinámico y una posición estratégica como hub regional.
El modelo contempla la integración de equipos multidisciplinarios abogados, ingenieros de software y especialistas en e-discovery para construir herramientas que respondan a necesidades específicas de clientes, en lugar de depender exclusivamente de soluciones genéricas.
Asimismo, se destacó que el desarrollo de tecnología legal requiere considerar particularidades nacionales, ya que el derecho no es uniforme. Esto implica que las herramientas deben adaptarse a cada jurisdicción para evitar errores en la interpretación normativa.
En paralelo, se mantiene un enfoque en seguridad y cumplimiento. La plataforma opera bajo esquemas donde los datos se mantienen dentro de entornos controlados, sin ser utilizados para entrenar modelos externos, y con procesos de certificación en ciberseguridad y protección de información.
La inteligencia artificial muestra mayor efectividad en tareas de alto volumen y baja complejidad, como la revisión documental, generación de resúmenes o análisis preliminar. En estos casos, los beneficios en eficiencia y reducción de tiempos son evidentes.
Sin embargo, en procesos más complejos como la interpretación normativa o la toma de decisiones estratégicas el juicio humano sigue siendo indispensable. La IA actúa como herramienta de apoyo, pero no sustituye la responsabilidad legal.
Este modelo híbrido está transformando la práctica jurídica, al reducir tareas repetitivas y aumentar la relevancia de funciones relacionadas con análisis, supervisión y gestión de riesgos. Al mismo tiempo, introduce nuevos desafíos en materia de cumplimiento, como la protección de datos, la confidencialidad y la gestión de propiedad intelectual.
Por ello, es indispensable incorporar la supervisión de tecnologías que influyen directamente en la toma de decisiones, en un entorno donde 84% de los empleadores en la región planea capacitar a su fuerza laboral para responder a la demanda de habilidades relacionadas con inteligencia artificial.