"La diversidad y la inclusión no son un obstáculo ni una simple cuota de género; son el verdadero diferenciador estratégico que permite a una empresa innovar y conectar con un mercado global cambiante". Con esta ideología, Jorge Hernán Cortés León, Managing Director de Ricoh México, habló sobre los prejuicios corporativos ante una cultura inclusiva en una entrevista para IDC.
En el entorno empresarial actual, limitar la gestión del talento a perfiles homogéneos es una fórmula obsoleta que frena el crecimiento. Para el directivo, abrir los espacios a múltiples voces, edades y realidades culturales es el motor indispensable para potenciar los productos, los servicios y los resultados finales de las organizaciones.
Escuchar voces distintas para mercados diversos
"El tema de innovar o de impactar a nuestro cliente nos exige a nosotros tener voces distintas. No es lo mismo contratar a todos los ejecutivos de traje con corbata y que hablen lo mismo, porque mis clientes no son así. No se puede lograr eso si no tienes una cultura diversa", declaró el Managing Director de Ricoh México.
Asimismo, la capacidad de una organización para transformar sus soluciones está intrínsecamente ligada a su apertura cultural. También puntualizó que las empresas operan en un mundo donde los consumidores finales son heterogéneos, por lo que las ideas frescas nacen, precisamente, de la convergencia de perspectivas geográficas, culturales, de género y de diferentes edades.Adoptar la inclusión implica más allá de cumplir con cuotas de género; se trata de una estrategia empresarial donde cada punto de vista es tomado en cuenta para construir ventajas competitivas reales en el mercado laboral.
Esta reestructura de la cultura interna exige que los líderes abandonen los favoritismos y adopten la meritocracia como el único parámetro para el ascenso profesional. Por ejemplo, en Ricoh Digital las políticas corporativas han impulsado que las mujeres ocupen actualmente el 48% de las posiciones de liderazgo.
"No es sólo decirlo, hay que vivirlo porque si no, no podemos tener una cultura de inclusión y diversidad", agregó Cortés, reiterando que la flexibilidad y el respeto a los perfiles de cuidadores o padres de familia consolida entornos de alta productividad y excelencia operativa.
¿Por qué es importante tener conversaciones difíciles?
"Nosotros abrazamos conversaciones difíciles. Al abrazar conversaciones difíciles, tú puedes llegar a acuerdos... Abrazamos los pensamientos distintos para llegar a acuerdos que impacten en lo que nosotros ofrecemos al cliente final. Eso tiene que ver con la cultura que has creado", detalló.
El blindaje de una cultura inclusiva efectiva requiere la construcción de ambientes de confianza donde el colaborador no tema ser juzgado o sancionado por manifestar un punto de vista diferente.
Jorge Cortés explicó que el verdadero liderazgo inclusivo radica en abrir canales transparentes de comunicación y erradicar los sesgos a la hora de evaluar el desempeño.
Cuando la organización asimila que la pluralidad y la diversidad son activos valiosos, se fomenta la innovación y se mitigan de golpe los riesgos de fractura interna o rotación de personal, permitiendo que la autenticidad de los colaboradores eleve el valor de la marca.
Con base en la experiencia del directivo de Ricoh, la diversidad debe ser gestionada como una directriz de la alta dirección y no como una tarea aislada de Recursos Humanos:
"Es demasiado importante para decir que es solo de Recursos Humanos; todos somos una empresa de inclusión y diversidad", concluyó el directivo.
A través de comités regionales, mediciones constantes de engagement e investigaciones con lineamientos estrictos ante cualquier conducta que vulnere el respeto mutuo, el corporativo demostró que romper con las estructuras rígidas del pasado es, al final del día, el mejor negocio para el futuro.