Tener cuentas bancarias, inversiones o negocios en México y Estados Unidos genera obligaciones fiscales en ambos países que en determinadas ocasiones pueden pasar por alto, sobre todo cuando se tiene la idea que obtener una doble nacionalidad es el único factor que fija dónde debe tributar una persona.
Este tema cobra relevancia ante el crecimiento de la inversión mexicana en Estados Unidos. De acuerdo con información del programa SelectUSA del Departamento de Comercio de Estados Unidos, la inversión extranjera directa alcanzó un valor de 61 mil 700 millones de dólares en 2024, frente a 42 mil 100 millones en 2020.
Por ello, en entrevista para IDC, Josh Maxwell, socio director de Hone Maxwell, explicó que una operación diseñada conforme a las reglas de un país puede tener consecuencias diferentes en el otro. Siendo la revisión un proceso importante a realizar antes de adquirir activos o establecer una sociedad.
¿Dónde debe tributar una persona con doble nacionalidad?
En Estados Unidos, el primer paso es determinar si la persona tiene la calidad fiscal de U.S. person. Esta clasificación comprende a ciudadanos estadounidenses y titulares de una green card. También puede alcanzar a quienes permanecen durante determinado tiempo en el país.
Cuando se alcanza alguno de estos supuestos, la persona puede quedar obligada a presentar declaraciones en Estados Unidos, aunque también tenga nacionalidad mexicana o resida fuera de ese territorio.
“Si se cumple cualquiera de estas condiciones, la persona debe presentar declaraciones y pagar impuestos en Estados Unidos como contribuyente estadounidense, independientemente de que también tenga nacionalidad mexicana o de dónde viva. Sin embargo, puede acceder a créditos fiscales u otros beneficios por los impuestos pagados en México”, explicó Maxwell.
La doble nacionalidad, por lo tanto, no define por sí misma dónde deben declararse los ingresos. Cada caso requiere identificar las obligaciones que se generan en ambos países y comprobar si pueden utilizarse créditos fiscales para reducir una posible doble carga tributaria.
¿Qué riesgos existen al mantener activos o empresas en Estados Unidos?
Las personas consideradas contribuyentes estadounidenses deben comprobar si tienen la obligación de informar los activos que poseen en México. Maxwell advirtió que Estados Unidos contempla sanciones elevadas cuando no se presentan los reportes correspondientes.
Para los mexicanos con bienes en territorio estadounidense, uno de los principales riesgos se encuentra en el impuesto sucesorio. La forma utilizada para adquirir o conservar un inmueble, una inversión o una participación empresarial puede determinar si el activo queda sujeto a ese gravamen.
Las empresas mexicanas también deben revisar las obligaciones relacionadas con las corporaciones o sociedades de responsabilidad limitada —LLC— que establezcan en Estados Unidos. En determinados casos, sus propietarios pueden estar obligados a presentar el Formulario 5472.
“El primer (error) es no cumplir correctamente con las obligaciones de declaración. Por ejemplo, si un mexicano es propietario de una corporación o LLC en Estados Unidos, podría estar obligado a presentar el Formulario 5472. Es un formulario de apenas dos páginas, pero no presentarlo puede generar una multa de 25,000 dólares (...) el segundo es contar con una estructura de tenencia inadecuada, lo que puede hacer que los activos queden sujetos al impuesto sucesorio estadounidense. Este impuesto puede alcanzar el 40% del valor de los activos ubicados en Estados Unidos, con una exención de apenas 60,000 dólares”, señaló.
La estructura también debe considerar quiénes son los propietarios y quiénes podrían recibir los bienes posteriormente. Las transferencias entre familiares o empresas relacionadas pueden generar obligaciones fiscales, aunque los activos permanezcan dentro del mismo grupo.
En el caso de las empresas, Maxwell recomendó revisar las tasas aplicables en Estados Unidos y sus efectos bajo la legislación mexicana. Este análisis puede influir en la determinación de precios de transferencia y en la estructura utilizada para mantener el negocio.
¿Cómo evitar la doble tributación?
Los créditos fiscales y el tratado entre México y Estados Unidos pueden reducir el riesgo de pagar dos veces por el mismo ingreso. Sin embargo, existen situaciones en las que esos mecanismos no ofrecen una protección completa.
Entre ellas se encuentran determinadas reglas estadounidenses contra el diferimiento y el impuesto sobre la renta neta de inversiones. Algunos gravámenes estatales también pueden quedar fuera del tratado o no permitir el acreditamiento correspondiente.
La forma en que se realiza una operación influye en el aprovechamiento de los impuestos pagados. Maxwell recordó el caso de una empresa mexicana que vendió un activo de alto valor y cubrió el impuesto en México. Sin embargo, su propietario estadounidense no pudo utilizar ese pago como crédito frente al impuesto que generaría una futura distribución de dividendos porque el gravamen había sido pagado por la sociedad y no por él.
Una diferencia similar puede presentarse en el tratamiento de un plan de jubilación o una donación. Las herencias y la clasificación fiscal de una empresa tampoco necesariamente reciben el mismo reconocimiento en ambos países.
“No contar con coordinación entre los profesionales estadounidenses y mexicanos puede resultar desastroso. Puede generar doble tributación, declaraciones incorrectas o estructuras inútiles”, afirmó Maxwell.
Una estrategia binacional debe partir de la situación migratoria de las personas involucradas y considerar cómo se moverán los recursos entre ambos países. También debe prever qué ocurrirá con los activos cuando se vendan o sean transmitidos a los herederos. Por ello, se debe generar preguntas que cuestionen el camino real que deben enfrentar los activos de las personas en ambos países:
- conocer el estatus migratorio de todas las personas involucradas y de los miembros de la familia
- los objetivos futuros y posibles cambios en el estatus migratorio
- las operaciones cotidianas
- los flujos de efectivo entre ambos países
- finalmente, la estrategia de salida
La planeación debe realizarse antes de iniciar operaciones o transferir el patrimonio. Esto permite corregir posteriormente una estructura que deba cumplir con nuevas obligaciones y limitar el aprovechamiento de los impuestos ya pagados.